01 julio 2026
La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) atraviesa una jornada de extrema tensión. Desde las primeras horas del día, contratados comenzaron a recibir, a través del sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE), las notificaciones del vencimiento de sus contratos, sin garantías de continuidad laboral a partir del 1° de julio.
Mientras se multiplican las notificaciones, las autoridades de la CNEA se niegan a recibir a los representantes de los trabajadores, profundizando un conflicto que mantiene en estado de alerta a toda la comunidad del organismo.
Desde temprano las protestas comenzaron en la sede de la calle Libertador de CABA, el Centro atómico Bariloche, en La mina de Sierra Pintada en San Rafael en la la provincia de Mendoza, Trelew y la provincia de Córdoba.
“Ya le hemos mandado un pedido de audiencia al flamante Jefe de Gabinete, a Santilli, para que de carácter urgente intervenga y haga una mesa de negociación, un ámbito donde podamos discutir porque nosotros no tenemos tiempo, nuestros compañeros y compañeras tiene que comer todos los días”, manifestó nuestro Secretario General, *Daniel Catalano*.
“Nuestro país necesita un Estado que pueda estar de pie y que pueda estar garantizando los servicios. Nuestra comunidad no tiene tiempo. La solución política puede tardar mucho y entonces tenemos que parir las soluciones gremiales. Y parir las soluciones gremiales es resistiendo. Es en la calle, es haciendo lo que tenemos que hacer, es haciéndonos cargo de lo que nos toca hoy históricamente y por eso pedimos un paro general”, exigió Catalano.
Las desvinculaciones afectan a profesionales,
investigadores, técnicos y personal especializado que sostienen áreas críticas
del desarrollo nuclear argentino. La medida genera un profundo malestar porque
contradice las últimas versiones que habían trascendido desde la propia
institución, que apuntaban a la renovación de la totalidad de los contratos
hasta fin de año.
Desde ATE Capital ya veníamos denunciamos que el Gobierno nacional “avanza con un proceso de desmantelamiento de uno de los organismos científicos y tecnológicos más importantes del país, mediante despidos, ajuste presupuestario, licuación salarial y vaciamiento de capacidades construidas durante décadas”.
En la jornada exigimos la renovación inmediata
de todos los contratos, el cese de los despidos, la apertura urgente de una
instancia de diálogo que garantice la continuidad de las capacidades
científicas, tecnológicas y productivas de un sector estratégico para el
desarrollo y la soberanía del país.