27 mayo 2026
Les y las
trabajadoras estatales sostenemos cotidianamente las políticas públicas
esenciales: salud, educación, desarrollo social, cuidados, atención
comunitaria. Sin embargo, somos también quienes padecemos con mayor fuerza el
ajuste, la precarización laboral, la sobrecarga de tareas de cuidado y el
deterioro de los sistemas públicos. Cada recorte presupuestario impacta
directamente sobre nuestras vidas y sobre el acceso de la población a derechos
fundamentales.
En Argentina, la
conquista de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo significó un avance
histórico, producto de décadas de organización transfeminista y popular. El
aborto legal, seguro y gratuito no sólo amplió derechos: redujo desigualdades,
evitó muertes por abortos clandestinos y fortaleció la autonomía de miles de
mujeres y personas gestantes. La legalización implicó reconocer que la
maternidad debe ser deseada y que el Estado tiene la obligación de garantizar
decisiones libres sobre nuestros cuerpos y proyectos de vida.
Sin embargo, hoy
vemos con preocupación un contexto de desfinanciamiento de programas de salud
sexual reproductiva y no reproductiva, dificultades en el acceso a métodos
anticonceptivos, ataques discursivos contra las políticas de género y
vaciamiento de áreas estatales fundamentales. Defender la salud sexual
reproductiva y no reproductiva es también defender el rol del Estado, las
políticas públicas y el trabajo de quienes las sostenemos todos los días.
La salud
integral debe estar en el centro de la agenda: la salud mental atravesada por
la violencia y la precarización, las enfermedades laborales invisibilizadas, el
estrés, el agotamiento, las licencias insuficientes, el endeudamiento producto
de los bajos salarios, la falta de reconocimiento de las tareas de cuidado y
las desigualdades que impactan particularmente sobre mujeres y diversidades
sexuales.
Desde ATE
Capital reivindicamos una perspectiva transfeminista que entienda que no hay
justicia social sin igualdad de género y que no hay salud posible en contextos
de ajuste y pérdida de derechos. Este 28 de mayo renovamos el compromiso de
seguir organizades para defender la salud pública, el acceso al aborto legal,
la educación sexual integral, los programas de prevención y cuidados, la salud
integral para personas travestis, transexuales y transgénero, por obras
sociales financiadas y sin extorsiones de ningún tipo para sus afiliades y
condiciones laborales dignas para todas, todos y todes les trabajadores del
Estado.
Porque la salud
de las mujeres, lesbianas, marikas, personas no binarias, travestis,
transexuales y transgénero no puede ser un privilegio de clase: es un derecho
conquistado que vamos a defender en las calles, en los lugares de trabajo y en
cada política pública.
Para finalizar te invitamos a ver, debatir y reflexionar con tus compas este
documental realizado en el año 2020, muy poco antes de la sanción de la Ley 27610:
https://vimeo.com/985899957?ref=watch_history#t=2
Vicenta
Un film documental de Darío Doria.
Vicenta vive en una casita de chapa y madera en el profundo conurbano bonaerense. Es pobre, analfabeta y aunque parece que tiene todas las de perder, Vicenta inicia una lucha contra el Estado argentino en pos de conseguir lo que ella cree que es justo: la interrupción legal del embarazo de su hija.
Foto: Diego Izquierdo - Bacap Noticias